Redefinir la fabricación: poner en práctica la impresión de alta velocidad

24 de enero de 2018

En nuestra segunda publicación de la serie, explicamos la impresión 3D de metales en general y le presentamos la deposición 3D supersónica, nuestra nueva tecnología. Pero, ¿por qué es importante la impresión de metales en 3D de alta velocidad y qué estamos logrando?

Nuestra visión es permitir que las personas innoven más rápido y desarrollen nuevos productos con menos riesgo. La fabricación es un negocio difícil y la presión de costos, tiempo y recursos impulsa la toma de decisiones. Como ingenieros, se nos dice que seamos innovadores por un lado, pero al mismo tiempo se nos pide que entreguemos nuevos productos ahora y a bajo costo.

Tradicionalmente, llevar una pieza de metal del diseño a una pieza fundida lleva de 10 a 16 semanas, ya que hay muchos pasos involucrados. La impresión 3D de metal de alta velocidad resuelve esto. Al mismo tiempo que tardas en llamar para pedir presupuesto para fundir una pieza, puedes imprimirlo. El mismo día, puede modificar el diseño si no es correcto y también imprimir 100 piezas más, todo de manera económica.

El potencial de un cambio disruptivo necesita varios pares de ojos y, a veces, desaparece inesperadamente. Uno de nuestros clientes pensó en usar la máquina para producir prototipos de piezas de automóviles, donde solo se requieren unas pocas piezas, esencialmente piezas hechas a medida de tiradas cortas. Otro cliente planea instalar la impresora en un sitio remoto y reemplazar las piezas de desgaste cuando sea necesario.

Otras empresas requieren la impresora para realizar copias de seguridad en grandes instalaciones o sitios de producción. Actualmente se mantienen enormes existencias de piezas en caso de que fallen piezas vitales en piezas vitales del equipo de producción. Una sola pieza rota puede costar millones de dólares por día en producción perdida y la capacidad de fabricar la pieza cuando sea necesario da como resultado una gran reducción de piezas de repuesto.

Sin embargo, estamos muy entusiasmados con la posibilidad de que la impresora se utilice en la planta de producción. Al comienzo de un turno, un trabajador de producción programa la máquina: 10 de la parte A, 50 de la parte B, 30 de la parte C. La impresora construye las partes y luego se usa un molino para terminar las características de alta tolerancia. El siguiente turno de producción podría ser de diferentes piezas, diferentes volúmenes o diferentes materiales según la necesidad. Pensando en el futuro, este proceso podría realizarse mediante la automatización utilizando la industria 4.0.

No pensamos en estas aplicaciones por nuestra cuenta, ya que la verdadera disrupción necesita el ojo de un extraño para ver las posibilidades. La clave es permitir que las personas innoven más rápido, se desarrollen más rápido y, en última instancia, tengan éxito.

Esta serie de tres partes ha explorado la historia de la industria manufacturera, incluida la invención del papel y la filosofía del cambio. La creencia de que el cambio es vital se ha trasladado a la visión actual de la fabricación, particularmente con la impresión 3D de metal. La necesidad de innovación y evolución continuas garantizará que este espacio esté a la vanguardia del cambio.